El dibujo en el desarrollo de los niños

Desde muy pequeños los niños disfrutan dibujando. Alrededor del año de vida son capaces de hacer sus primeros dibujos, es entonces cuando comienzan su andadura por la expresión gráfica. Sus primeros pasos como pequeños artistas empiezan explorando. Da gusto observarles y ver cómo únicamente les interesa el placer de sentir el movimiento del grafismo.

Puede que a nuestro alrededor tengamos un artista en potencia y aún no lo sepamos, pero esto no es decisivo para orientarles en menor o mayor medida en el mundo gráfico. Dejemos a los niños hacer sus primeros garabatos, evolucionar con sus dibujos y disfrutar con cada rayado que realizan con sus lápices de colores por sí mismos.

Desarrollo de la creatividad

Primeros pasos con el dibujo infantil

dibujo en el desarrollo infantil

Las nuevas generaciones son espontáneas y creativas. Desde que son bebés es necesario promover el desarrollo de su creatividad ya que es esencial para los pequeños. Por ello en las escuelas infantiles se adoptan metodologías para dejar volar su imaginación y sea plasmada en papel cuando a penas pueden sostener un lápiz o pincel entre sus manitas. Se trata de una actividad que mejora la motricidad y contribuye a la formación de la personalidad futura gracias a la libertad del movimiento.

Sus primeros garabatos son sus primeras grandes obras, y con ellas se desarrolla la invención del niño. Se les invita a soñar, crear, experimentar e incluso a equivocarse y volver a comenzar. Para los niños dibujar y pintar es un pasatiempo divertido, es como jugar.

Análisis del comportamiento del niño

A través de los dibujos de nuestros hijos podemos realizar un análisis de su comportamiento y descubrir qué dicen sin palabras. Por esta razón es recomendable que estemos atentos a lo que pintan nuestros niños. Con ellos van a prendiendo y veremos qué quieren expresar. Con su análisis podemos ver que se comunican. Expresan qué sienten, sus pensamientos, inquietudes y qué es lo más importante para ellos en ese momento. En definitiva, aquello que les hace felices o entristece. 

Etapas de la expresión gráfica

La expresividad mediante el dibujo infantil

Los trazos, las formas, los dibujos, la pintura… todo habla sobre el pequeño. Las actividades de dibujo se pueden utilizar como una terapia para los niños. Tardarán en entender qué es el arte pero desde muy temprana edad tendrán ventajas nutriéndose con esta disciplina.

El niño pasará por diferentes fases. Primero no sabremos lo que hace, realizará composiciones abstractas y pasarán meses desde que sus primeros garabatos adopten formas conocidas. Y con el tiempo llegarán a saber bien lo que quieren expresar en papel.

Fase del garabato

Esta fase del garabateo inicial se manifiesta alrededor de los primeros diecisiete meses.

Después llega el garabateo desordenado, primeros trazos sin sentido y tras éste el ordenado, para pasar al dibujo con nombre. Los niños ya dejan clara una intención y buscan dibujar algo concreto.

A partir de los tres o cuatro años su aptitud evoluciona hacia una nueva etapa.

Fase pre-esquemática

Se desarrolla entre los cuatro y los seis años. En esta etapa infantil ya sabe qué desea pintar y nosotros llegamos a reconocerlos. Es una etapa de mayor realismo, con más detalles en los dibujos, concordancia de colores, incluso con intención de movimiento y perspectiva. El menor ya encuentra la correspondencia entre lo que pinta y lo que quiere dibujar.

En este período hace dibujos más simbólicos que representan mucho mejor que hasta ahora la realidad que le rodea.

La evolución gráfica en la etapa infantil

Existen factores externos diferentes que influirán en la velocidad del desarrollo del niño de tipo:

  • Motor: relacionados con el control neurológico y coordinación
  • Perceptivo: relacionados con la orientación
  • Representativo: los que determinan el significado de sus garabatos

Los niños evolucionan, así como lo hace su expresión gráfica, por lo que se pueden plantear diferentes talleres o actividades didácticas con ellos y formas de llevarlas a cabo. Podemos alternar ya entre folios pequeños y cartulinas más grandes para hacer grandes murales y variar los tiempos de cada proceso.

Ya has visto las múltiples ventajas que tiene para los niños el dibujo. ¡Pon en sus manos unos lápices de colores y deja que vuele su imaginación a cualquier edad!

Lápices infantiles personalizados

Y tú, ¿sabes qué más beneficios tiene el dibujo en el desarrollo de los niños?